lunes, 26 de octubre de 2015

Amarres sexuales ¿hace efecto o no?

Amarre sexual ¿hace efecto o no?

A veces la gente, que experimentan variados trabajos rituales  en los centros de esoterismo,  manifiestan si podría llegar a ser efectivo o no, si es posible brindar un beneficio en uno mismo y mejorar el día a día, en ese sentido, según curanderos y civilizaciones culturales, todo conjuro es efectivo por lo que es óptimo de brindar confianza y seguridad en todo sentido.

Por ello, además de los amarres de amor, amarres de parejas, amorosos, u otros, también existen unos conjuros, donde también son muy solicitados por la gente misma, siendo, en ese caso, los amarres sexuales, el cual sirve principalmente de generar  un deseo de sexual, es decir de satisfacer sus necesidades con el sexo opuesto, por lo que resulta muy común de practicarlo.

Este tipo de trabajo ritual, al cumplir su objetivo que, dicho sea de paso, dura aproximadamente entre 2 a 3 meses, inmediatamente hace alejar  a aquella persona, que estuvo contigo, para siempre, por lo que, para estos casos, se recomienda tener la confianza necesaria de hacerlo con mucho cuidado y cautela , ademas de querer a quien  se le va a hechizar o tener a su lado que origine para darle rienda suelta a sus bajos instintos, en ese sentido, es fundamental la labor , del chaman, quien lograra un trabajo efectivo y eficaz.

Para ponerlo en práctica, es fundamental los requisitos y materiales que se emplearan para estas sesiones, siendo, en ello, a usar los claveles, una fotografía persona, rosas, inciensos y cigarrillos, un perfume, entre otros, donde será primordial en cada con cilicio, de acuerdo a la solicitud del chaman con sus clientes.

¿Pueden ser peligrosos estos conjuros?

Como todo ritual, puede resultar muy peligroso, sin embargo, para ello, es recomendable, por los mismos curanderos, hacerlo con el mayor de los cuidados y mucha cautela, de tal modo, que se evite  cualquier hechizo o daño  maligno que pueda jugarle una mala pasada o afectar  su integridad física como mental.

Por: Michael Monzon